El sistema financiero internacional reclama ahora más regulación

17/05/2015 fuente “El País”

Tras el escándalo de Lehman Brothers en 2008, los líderes mundiales se comprometieron en 2008 para llevar a cabo “la refundación del capitalismo”, como lo clasificaría expresidente francés Nicolas Sarkozy.

Los gobiernos respondieron al crash con varias propuestas de reformas: más de 30.000 páginas de regulación financiera en EE UU y más de 60.000 en Europa, pero aún así el sistema siguió siendo casi el mismo: “global, hipertrofiado, sobre-endeudado, propenso a los riesgos excesivos y, sobre todo, capaz de recurrir al Estado ya sea para obtener rescates multimillonarios o para reducir la efectividad de las medidas reguladoras”.

Pero el sector ha decido cambiar de estrategia: cerca de veinte banqueros y otros participantes en los mercados – los bancos UBS (representado por Alex Weber) y HSBC (representado por Douglas Flint), las aseguradoras Generali y Zurich, la entidad italiana Intesa Sanpaolo o el grupo financiero mexicano Banorte – reclaman ahora más reglas y medidas para “mejorar la estabilidad financiera y reducir el impacto de futuras crisis” y “limitar los riesgos sistémicos”: “se trata de poner freno a los mercados en los años de burbujas y permitir más alegrías en los ciclos recesivos”. Buscan reforzar la regulación “para limitar los riesgos para el sistema” y “reducir ineficiencias como el exceso de euforia vinculado a algunos activos, por ejemplo en el mercado inmobiliario”, que hizo estallar burbujas en países como España y EE UU, según el documento coordinado por el Foro de Davos y la consultora Oliver Wyman.

Axel Weber, expresidente del Bundesbank y ahora en UBS, añade que las políticas macro-prudenciales “podrían desempeñar un rol fundamental para dar estabilidad, pero siempre que su gobernación y sus efectos secundarios potenciales se manejen adecuadamente”.

 “El sistema es nuestro mayor riesgo. Ser el mejor banco en un sistema que falla es como tener la suite presidencial en el Titanic”, asegura un ejecutivo de una de las entidades firmantes.

La cuestión primordial es “¿qué hacer con las burbujas?”. Se ha demostrado que las soluciones utilizadas hasta ahora no han funcionado. Cada vez que el sistema se metía en problemas por un aumento del crédito, los bancos centrales intervenían y encontraban otras formas de estimular la economía. Esa época – ignorar las burbujas y “limpiar los destrozos después” –  acabó con esta crisis, causada pela la súper-burbuja de 2008 y, con ella, ha cambiado el escenario: junto con la política monetaria y la regulación y supervisión tradicionales, se requieren políticas basadas en proteger a la economía del sistema financiero y viceversa.

En una entrevista concedida al periódico “El País”, Douglas Flint, presidente del HSBC, asegura que los reguladores ya no pueden mirar a cada entidad: “Decisiones de estrategia que pueden ser óptimas para un solo banco pueden ser muy peligrosas y afectar al conjunto de la economía cuando las toman todas las entidades a la vez. Para ello, los reguladores deben tener señales de alerta adecuadas y medidas macro-prudenciales para gestionar los riesgos del conjunto del sistema”. Aunque el informe no menciona medidas concretas, Flint asegura que las entidades que apoyan esa estrategia “están a favor de dar más transparencia al mercado de derivados, de evitar la banca en la sombra y de ver cómo se limitan las ratios de endeudamiento; en general, los bancos están abiertos a cualquier receta que permita estabilizar el sistema”.

El documento pide “un equilibrio adecuado entre estabilidad financiera y crecimiento económico” y reclama un uso comedido de esas herramientas. “No está clara su efectividad para limitar los riesgos sistémicos ni su impacto sobre la economía real”, dice. Y “si se diseñan incorrectamente, pueden provocar incluso más riesgos”, advierte Michel Liès, primer ejecutivo de Swiss Re. “El mensaje a los políticos es que sigan ese camino, pero con prudencia”, avisa Liès. “El peligro es un mal diseño de incentivos que lleve a las entidades a invertir en unos activos y no en otros y acabe provocando el mismo riesgo de burbujas que quiere evitar y una mala asignación de los recursos”, concluye Flint.

CONTACTO

GV. Marqués del Turia, 54, 4º pta 8

46005 Valencia, Spain

Phone: + 34 963 356 170

Fax: + 34 963 341 987

E-mail: info@foceconsultora.com

OFFICES:

· Valencia

· Rio do Janeiro

· Panama

· Addis Abeba

· Kuwait

Twitter